sab 26a. Ordinario año Par (Id=660)

Antífona de Entrada

Canten al Señor un cántico nuevo, cante al Señor toda la tierra. Hay brillo y esplendor en su presencia, belleza y majestad en su templo.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios eterno y todopoderoso: conduce nuestra vida por el camino de tus mandamientos, para que unidos a tu Hijo amado podamos producir frutos abundantes.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Ahora te han visto ya mis ojos, por eso me retracto

Lectura del libro de Job
42, 1-3.5-6.12-16

Job respondió al Señor y dijo:
"Reconozco que lo puedes todo y ningún plan es imposible para ti. Y yo, que nada comprendía, trataba de torcer tus decisiones. Hablaba de grandezas que no entendía, de maravillas que superan mi comprensión. Te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos; por eso me retracto y me arrepiento, echándome polvo y ceniza".
El Señor bendijo a Job al final de su vida más aún que al principio: llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burros.
Tuvo siete hijos y tres hijas: la primera se llamaba Paloma, la segunda Acacia, la tercera Azabache. No había en todo el país mujeres más bellas que las hijas de Job. Y su padre les asignó parte de la herencia como a sus hermanos.
Después de todo esto, Job vivió todavía hasta los ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a sus nietos y a sus biznietos.
Y Job murió anciano y colmado de años.
Palabra de Dios.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Salmo Responsorial

Sal 118, 66.71.75.91.125

Enséñame, Señor, tus mandamientos.

Dame juicio y conocimiento, pues confío en tus mandatos.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.

Me vino bien ser humillado, pues así aprendí tus normas.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.

Señor, yo sé que tus mandamientos son justos, que tienes razón cuando me humillas.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.

Por tus mandamientos subsiste todo hasta hoy, porque todo está a tu servicio.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.

Yo soy tu servidor, instrúyeme para que aprenda tus preceptos.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.

La explicación de tu palabra es luz que ilumina y proporciona instrucción a los sencillos.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.

Evangelio

Alégrense de que sus nombres estén escritos en el cielo

† Lectura del santo Evangelio
según san Lucas

10, 17-24

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los setenta y dos regresaron llenos de alegría y dijeron a Jesús: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre".
El les contestó:
"Vi a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para aplastar serpientes y alacranes y todo el ejército del enemigo; y nada los podrá dañar. Sin embargo, no se alegren de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo".
En aquel momento, el Espíritu Santo llenó de alegría a Jesús, que dijo:
"Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre, ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiere revelar".
Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
"¡Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; y oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, con bondad, los dones que te presentamos y santifícalos por medio
de tu Espíritu, para que se nos conviertan en sacramento de salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Proclamación del misterio de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Cuya muerte celebramos unidos en caridad, cuya resurrección proclamamos con viva fe, y cuyo advenimiento glorioso aguardamos con firmísima esperanza.
Por eso,
con todos los ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
[Misa]

Antífona de la comunión

Acudan al Señor, pongan en él su confianza y no quedarán defraudados.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Te damos gracias, Señor, por habernos alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, y te pedimos que este don tuyo sea para nosotros fuente inagotable de vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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